
Celia Mayer, la concejala responsable del área de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, tras el caso de los titiriteros, del monolito destrozado, de los informes sobre el callejero de Madrid, afirma que “No he pensado en dimitir”.
Vaya por dios. No ha pensado.
La alcaldesa justifica que, si hubiera que dimitir por cada error, no habría corporación capaz de aguantar esa dinámica. Y tiene razón. Pero no pensar… quizás tampoco sea motivo para enorgullecerse.
♣ ♣ ♣
A Celia Mayer puede ocurrirle que, cuando quiera darse cuenta, en la memoria de su disco duro no quede nada de lo que hubo antes de ocupar el cargo. Lo mismo que le pasa a los discos duros de los ordenadores que usan los delincuentes del PP, que están vacíos.
Completamente huecos. Sin necesidad de borrarlos.
