
El clima preelectoral no permite una discusión sobre la cuestión catalana, se viene a decir por aquí, allá, y acullá. Es decir, las cuestiones complejas no son adecuadas en el clima preelectoral. ¿O quizás se quiere decir que las cuestiones complejas no son adecuadas para los procesos electorales vigentes? (¿Susto o muerte?) Es posible que la respuesta sea sí.
¿Entre los asuntos que deciden los ciudadanos en conjunto hay algo más complejo y decisorio que una elecciones generales, autonómicas o locales, cada una en su ámbito respectivo? Sin embargo, si en ellas no se puede abordar lo complejo, ¿ qué deciden entonces?
Los principales partidos, los cuatro (no solo los del bipartidismo), se plantearon y decidieron dejar fuera del debate electoral la cuestión catalana. Eso dijeron. Entonces, ¿para qué votar? Los medios de comunicación consideran razonable postergar el debate sobre el caso catalán, porque este no es el momento. ¿Acaso los ciudadanos no tienen capacidad para debatir y resolver dos cosas a la vez o ni siquiera la tienen para hacerlo con una sola?
