
¿Por qué en los medios de comunicación no se debate sobre los principios que inspiran la acción política? ¿De los objetivos, de las prioridades, de los posibles efectos de las diferentes opciones? Y a partir de ahí de las opciones políticas, del compromiso de los ciudadanos, de la responsabilidad de los partidos, de las dificultades para ejecutar lo acordado…
En muchos casos, a los partidos políticos y a los medios de comunicación de la política solo les importa la disputa , el encono, el enfrentamiento, la descalificación, la crispación. Anteponen el conflicto a las ideas, las estratagemas al estímulo de un debate público sosegado sobre objetivos, ajeno a la instrumentalización de las opiniones en función del poder exclusivamente. La sociedad lo asume y lo sufre.
Vencer, apabullar, arrasar al contrincante parece el único objetivo. La verdad, la reflexión, los valores no tienen otra opción que batirse en retirada. La política, que debiera ser la antítesis de la guerra, en nuestra sociedad más parece su preámbulo.
La diferencia radica en el tipo de armamento.
