
¿Dónde está el éxito, el valor o el mérito?
¿En llegar a la meta sin ser el primero o en quedarse a mitad del camino por empeñarse en serlo?
¿Qué conviene: rechazar cualquier matiz de las ideas propias o arruinar las ideas propias por negarse a matizarlas?.
La voluntad extrema de victoria puede alejarnos de la meta.
Las quimeras frustan muchas veces objetivos razonables.
Aún así, la razón, con frecuencia, está al lado de los sueños.
