Noviembre 13. Bienvenido, Prestige

Si la que montó el Prestige no tiene culpables, la justicia puede darse de baja. Si el lío resultaba demasiado complicado para el tribunal, qué se le va a hacer: ni se puede pedir que el lío se desatara solo ni que el tribunal mejorara sus entendederas. Si alguien se siente satisfecho con el fallo, habrá que responsabilizarle de lo ocurrido; no cabe otra.

Y a la vista de la sentencia, que venga el próximo.

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