Oposición con trampa

Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid transforman la reforma del IBI propuesta por el equipo de gobierno (bajada del 7% para los ciudadanos y subida de hasta el 10% para los grandes establecimientos comerciales) en una reducción generalizada del 7% para los primeros y otra (reducción) del 2% para los segundos.

¿Quién puede cuadrar así las cuentas?

¿Qué responsabilidades se podrán pedir al equipo de Manuela Carmena si otros le meten la mano en la caja?

¿Cómo es posible que el PSOE se alíe en este asunto con el PP y Ciudadanos? Con uno u otro portavoz, parece empeñado en hacer rectificar a la alcaldesa.

Más allá de la posible inconveniencia para sus intereses electorales, ¿esto es hacer oposición? ¿Para esto es necesaria esa tarea?

Nadie ha dicho nada. O casi nadie.

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