
La entrevistada ha roto sus recelos y ha acudido a un medio que no frecuenta. La entrevistadora cierra la conversación:
– ¿Ha estado cómoda?
– Ni cómoda ni incómoda. Respeto tanto su función como mis obligaciones.
Y ahí quedó la cosa.
Ya fuera de antena la periodista le comenta.
– Yo también respeto tanto sus obligaciones como mi función. Puede volver cuando quiera.
– Eso lo decide usted. Yo la atenderé cuando pueda.
Este diálogo es falso. ¿Por qué? ¿Acaso es inventada la pregunta de la que surge el diálogo?
