
Este eslogan, a la venta en vinilos adhesivos, lo encontré en los aseos masculinos de un bar de tapas sito en las proximidades del Museo Reina Sofía de Madrid.
Sugerencia u orden concreta y animosa. La higiene, ante todo.
Tiempo atrás, unos pocos años, encontré un reclamó similar, aunque sin ilustraciones, en un pueblo turolense. Idéntica finalidad, con recomendaciones concretas e inequívocas:
Incontestable. Frente a la ingenuidad del «mea feliz» la implacable referencia a los «parámetros».
