«Un doctor en la campiña». Thomas Lilti, 2016

MEDICINA RURAL

116477.jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxxEl realizador francés Thomas Lilti, médico de profesión antes que cineasta, dedicó su segundo largometraje, Hipócrates (Hippocrate, 2014) a describir en términos de ficción la situación y las características de la medicina hospitalaria, con una mirada crítica hacia el estado de la sanidad pública en su país. En esta nueva obra fija su atención en otra forma tradicional de ejercicio de la profesión, que se desarrolla en aldeas progresivamente desertizadas y con notables restricciones de todo tipo, que impiden u obstaculizan la dedicación y entrega con las que numerosos facultativos atienden a sus pacientes, en pequeñas consultas y sobre todo mediante visitas domiciliarias, llevadas a cabo a cualquier hora del día o de la noche y por caminos agrestes y solitarios.

Para exponer su apasionada defensa de tales prácticas y manifestar su dolor ante el ocaso que se cierne sobre ellas en aras de una concepción muy discutible del progreso, Lilti organiza el argumento en torno a dos personajes centrales y tres ejes temáticos nítidamente definidos. Los primeros son Jean-Pierre Werner, que lleva muchos años ejerciendo en una amplia comarca compuesta por aldeas y granjas aisladas entre sí, y la joven doctora Nathalie Delezia, recién llegada para ayudarle en su tarea por indicación de un tercer médico, que ha detectado que Jean-Pierre padece un incipiente tumor cerebral, dato fundamental que conocemos desde la primera secuencia.

077443.jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxxIremos viendo el rechazo que la presencia de Nathalie provoca tanto en su compañero, que se niega a aceptar su propia situación y, en consecuencia, lo que significa la aparición de la joven, como entre los campesinos, convencidos de que la nueva nunca podrá ser como su médico de toda la vida. Y Un doctor en la campiña –retorcido título español que sustituye indebidamente al límpido original: Médico rural– describirá con notable cuidado por los detalles pero sin alardes audiovisuales ni pretensiones dogmáticas, el múltiple y complejo proceso de adaptación entre esos tres vértices al principio tan distanciados.

La película está organizada a base de escenas breves y fragmentarias, a modo de pinceladas que en conjunto componen un retrato eficaz del ambiente en que se desenvuelven los dos doctores, fijándose tanto en las discusiones entre ellos como en las actitudes de los campesinos a los que atienden, en las reacciones de sus familiares y en las de sus representantes colectivos, materializados en este caso por el concejo municipal y el alcalde de la cabecera de la comarca.

290389.jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxxEntre aquellas sobresale el enfrentamiento a propósito del derecho de los enfermos a permanecer en sus hogares, especialmente los ancianos desahuciados, que Jean-Pierre defiende fervientemente, mientras su colega prefiere el internamiento en centros hospitalarios. Y entre las segundas, la discusión con el alcalde, que propone construir un centro comarcal de salud, mientras los médicos temen que se trate de una forma subrepticia de especulación inmobiliaria.

Naturalmente, tras esas posiciones encontradas late la concepción del director sobre la medicina rural, a la que se ha dedicado personalmente durante algún tiempo y que considera una forma particularmente humana de contacto interpersonal y de cuidado de los pacientes, frente a la frialdad dominante en los hospitales, a los que, como queda dicho, se refirió en su película anterior. Donde ya brillaba la actriz Marianne Denicourt, intérprete ahora del personaje de Nathalie, junto a otro 074474.jpg-r_1920_1080-f_jpg-q_x-xxyxxexcelente actor, François Cluzet, también de larga trayectoria pero que alcanzó especial notoriedad entre nosotros por su papel del tetrapléjico Philippe en Intocable (Intouchables, 2011), de Olivier Nakache y Éric Toledano.

Una película que se ve con agrado, que da que pensar sobre temas importantes y que funciona adecuadamente, a pesar de ciertos giros de guion que podían haberse ahorrado sin que se resintiera el conjunto. Como el dedicado al festival de música country o el del joven obsesionado con la Primera Guerra Mundial, que pretenden expresar la progresiva integración de la joven en su nuevo medio, pero se dilatan demasiado. Pequeños defectos que no restan valor al filme.

 

FICHA TÉCNICA

Título original: «Médecin de campagne». Dirección: Thomas Lilti. Guion: Baya Kasmi y Thomas Lilti. Fotografía: Nicolas Gaurin, en color. Montaje: Christel Dewinter. Música: Alexandre Lier, Sylvain Ohrel y Nicolas Weil. Intérpretes: François Cluzet (Jean-Pierre Werner), Marianne Denicourt (Nathalie Delezia), Christophe Odent (Norès), Patrick Descamps (Francis Maroini), Guy Faucher (Sorlin), Margaux Fabre (Ninon), Julien Lucas (novio de Ninon), Yohann Goetzmann (Alexis). Producción: 31 Juin Films, Les Films du Parc, Le Pacte, France 2 Cinéma (Francia, 2016). Duración: 102 minutos.

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